Por Conn Hastings.- Ingenieros de la Universidad de California en Los Ángeles crearon músculos artificiales que son más fuertes y flexibles que los reales. El nuevo material es un ejemplo de elastómero dieléctrico, que es un polímero electroactivo que puede cambiar de forma o tamaño cuando se estimula con electricidad. Los investigadores modificaron el entrecruzamiento entre las cadenas de polímeros dentro del material, lo que le permitió ser más flexible y mantener su resistencia. Cada película del nuevo material es tan gruesa como un cabello humano, pero los investigadores las colocan en capas para formar mini músculos. La tecnología podría ser muy útil en prótesis robóticas, robots blandos médicos y dispositivos portátiles. En muchos aspectos, es difícil imitar la complejidad y sofisticación de los tejidos biológicos utilizando tecnología moderna, pero superarla, al menos en uno o dos aspectos, es raro y un logro. Esta última tecnología es un músculo artificial que puede superar la fuerza y ​​la flexibilidad de los nuestros. “Crear un músculo artificial para permitir el trabajo y detectar la fuerza y ​​el tacto ha sido uno de los grandes desafíos de la ciencia y la ingeniería”, dijo Qibing Pei, investigador involucrado en el estudio.

Los músculos artificiales tienen una amplia variedad de aplicaciones médicas y podrían permitir un movimiento más realista para prótesis robóticas y robótica blanda, e incluso proporcionar un modo de actuación en dispositivos microfluídicos y biorreactores de ingeniería de tejidos. Sin embargo, imitar la flexibilidad, la fuerza y ​​la capacidad para soportar los altos niveles de tensión de un músculo natural es una tarea difícil. Para lograr esto, estos investigadores utilizaron un elastómero dieléctrico, que responde a la estimulación eléctrica. Para ser específicos, utilizaron un elastómero acrílico dieléctrico, que tradicionalmente puede soportar una gran tensión pero tiene poca flexibilidad y requiere un estiramiento previo antes de su uso. Para abordar esto, los investigadores utilizaron un proceso de curado UV y modificaron la reticulación entre las cadenas de polímeros dentro del material para hacerlo más flexible.

Las láminas de polímero resultantes son increíblemente delgadas, de 35 micrones, pero se pueden apilar para su uso. Hasta ahora, los investigadores han demostrado que el material puede generar más fuerza que el músculo natural y, de manera impresionante, demuestra de 3 a 10 veces más flexibilidad. “Este actuador flexible, versátil y eficiente podría abrir las puertas a los músculos artificiales en las nuevas generaciones de robots, o en sensores y tecnología portátil que pueden imitar con mayor precisión o incluso mejorar el movimiento y las capacidades humanas”, dijo Pei. Fuente: Medgadget.